lunes, 17 de diciembre de 2012

Los nubios y el Nilo. (aquí va un vídeo, pero por alguna razón no consigo que se vea)



En el barco no nos aburríamos. Estábamos poco tiempo en él, pero solía ser entretenido: comidas copiosas, juegos de cartas con l@s compañer@s y alguna que otra fiesta, como la fiesta nubia.
Los nubios vivían al norte de Egipto, en la zona de Asuán, pero al construirse la presa fueron desplazados. Gente muy alegre y con una forma de vida muy diferente a la del resto de los egipcios.

El río Nilo: un espléndido estallido de vida y color. Cuanto más al sur, más bello, más hermoso, más flanqueado por las montañas a ambos lados. Cuanto más al sur, más cristalino, más limpio, más sinuoso.
El Nilo, fuente de vida y también de conflictos.
Nos bañamos en una zona tranquila del río. El agua no estaba muy fría, pero la corriente era algo fuerte, así que al poco de estar en el agua intentando no alejarte, te sentías bastante cansada.


Visita a una casa nubia, donde nos ofrecieron te y fumar en sisha (es como una cachimba). Algunas nos hicimos un tatuaje de jena y todos disfrutamos de la frescura y el colorido de este tipo de construcciones propias de esta etnia.
También hubo quien se hizo una foto con un cocodrilo vivo, algo totalmente turístico, pero que parece que vende bien. Como no me mola mucho el tema de usar un animal salvaje como reclamo turístico, no os pongo foto.

Los nubios y el Nilo.



En el barco no nos aburríamos. Estábamos poco tiempo en él, pero solía ser entretenido: comidas copiosas, juegos de cartas con l@s compañer@s y alguna que otra fiesta, como la fiesta nubia.
Los nubios vivían al norte de Egipto, en la zona de Asuán, pero al construirse la presa fueron desplazados. Gente muy alegre y con una forma de vida muy diferente a la del resto de los egipcios.

El río Nilo: un espléndido estallido de vida y color. Cuanto más al sur, más bello, más hermoso, más flanqueado por las montañas a ambos lados. Cuanto más al sur, más cristalino, más limpio, más sinuoso.
El Nilo, fuente de vida y también de conflictos.
Nos bañamos en una zona tranquila del río. El agua no estaba muy fría, pero la corriente era algo fuerte, así que al poco de estar en el agua intentando no alejarte, te sentías bastante cansada.


Visita a una casa nubia, donde nos ofrecieron te y fumar en sisha (es como una cachimba). Algunas nos hicimos un tatuaje de jena y todos disfrutamos de la frescura y el colorido de este tipo de construcciones propias de esta etnia.
También hubo quien se hizo una foto con un cocodrilo vivo, algo totalmente turístico, pero que parece que vende bien. Como no me mola mucho el tema de usar un animal salvaje como reclamo turístico, no os pongo foto.

domingo, 16 de diciembre de 2012

No sólo tenían tumbas guapas los reyes de Egipto. Viajecito por el Nilo en una barcaza muy mona (nota,
 aquí les ponen fundita de borreguito a los motores) y visita a la zona donde se enterraban a los visires (gobernadores del Alto Egipto).
 El de la foto es un dromedario (no camello). Aunque estas tumbas no son tan fastuosas, la verdad es que personalmente me gustó muchísimo esta visita, ya que no había turistas, las tumbas estaban prácticamente sin reformar y todo tenía un aire más arqueológico y natural. Tito nos contó sus experiencias cuando encontraron una tumba dentro de una tumba. Yo me emocioné mucho, porque entendí perfectamente cómo debió sentirse cuando se dio cuenta de que estaba abriendo una losa que alguien colocó miles de años y que todo lo que había detrás de ella no lo había visto nadie desde entonces.
En una de las tumbas, el visir transcribió una carta que recibió del rey, en la misma fachada. Significa que para este visir, fue muy importante recibir esta carta una carta escrita por un niño que le decía que había sabido que de su expedición al sur había traído un pigmeo y que quería verlo, así que le mandaba una misión especial: traerle a palacio el pigmeo.

Tres horas de bus por el desierto. Salimos muy de madrugada rumbo a Abu Simbel, cuando Ra, el dios del Sol, todavía no había hecho acto de presencia. Nos acomodamos como pudimos para dormitar durante el viaje; algunos lo conseguimos, otros no. Cuando abrí los ojos y corrí la cortina del autobús, me encontré en pleno desierto. Nada más que cúmulos de arena alrededor, y una carretera que la surcaba sin compasión.


 Abu Simbel es un templo construído por Ramsés II; junto a este templo se erige otro (foto) dedicado a su esposa, Nefertiti.
Ambos templos están excavados directamente en la roca.
Cuando se inició la construcción de la presa de Asuán, estos templos iban a ser engullidos por las aguas, así que los desmontaron en trozos y los trasladaron para salvarlos de las aguas. Ahora, los templos tienen unas vistas excepcionales al pantano.
Hay cocodrilos, sí, aunque no vimos ninguno.

¿Véis en la última foto las figuras sedentes?  Todas ellas representan a Ramses II. Una de ellas está rota, presumiblemente desde la misma época de Ramsés II. Según la leyenda, los sacerdotes nunca avisaron al rey de este pequeño "incidente" ya que la ruptura de una representación de uno propio significaba algo muy malo para esa persona. A los pocos meses, Ramsés II murió. ¿Coincidencia?

viernes, 14 de diciembre de 2012

Viaje corto por el Nilo y visitamos Komombo directamente a pie, ya que está a pocos metros del embarcadero.
 Algunos templos, como Komombo, ejercían también como clínicas. En esta foto, están representadas varias recetas médicas. Se sabe que son recetas porque todas empiezan con el mismo símbolo (una R). Curiosamente, en la actualidad, los médicos siguen poniendo esa "R" en sus recetas, herencia egipcia.
 Komombo está dedicado sólo a dos deidades (normalmente es a tres o a una): Sobek y Haroreis. Sobek se representaba como un hombre con cabeza de cocodrilo, así que los cocodrilos eran venerados. A la izquierda un pozo que servía para guardar a un cocodrilo que se sacrificaría al dios Sobek y luego se le momificaría. En este templo se encontraron muchas momias de cocodrilos.
También les servía este pozo como "nilómetro" y controlar el nivel del río Nilo.
Sí, es un cocodrilo momificado y no yo después de una noche de juerga, así que ahorraros los comentarios, que os conozco :-)
 Antes de despedirnos de Luxor, visitamos tumbas y templos p´aburrir, incluído el famoso valle de los reyes, donde, entre otras, está la famosa tumba de Tutankamón.

Al día siguiente, tras un bonito viajecito por el Nilo, recalamos para montarnos en una calesa y visitar otro templo: Edfu.

Pero lo interesante son los caleseros. En el Islam no está bien visto que digamos la homosexualidad, pero el gremio de los caleseros es otro cantar. Practican la sodomía entre ellos y también con los turistas que así lo deseen (cobrando, aquí te cobran y te piden propina constantemente). De hecho, Tito (el que parece Pavaroti a mi lado) avisó a los entes masculinos de nuestro grupo, que no se preocuparan si se ponían un poco "familiares" con ellos, que era normal.

Edfu es un templo alejado de la capital, de época Ptolemaica (Ptolomeo fue general de Alejandro Magno y primer rey de esta dinastía). Durante la dinastía Ptolemaica, los reyes se iban sucediendo muy rápido (intrigas, asesinatos, guerras...) Constantemente cambiaban los reyes.
En la foto veréis dos figuras y en el centro un "cartucho" (es donde se pone el nombre del rey). Sin emgargo, en este templo, los cartuchos no tienen ningún nombre. ¿Motivo? Los sacerdotes no estaban nunca seguros de quién mandaba en Tebas, así que decidieron dejarlos vacíos y si el rey venía hasta este templo, entonces escribirían su nombre. Así, no meterían la pata.


Servidora haciendo el ganso en las ruinas de Edfu. No me lo tengáis en cuenta. Hacía mucho sol, mucho calor, poca agua, mucha arena, mucha piedra. No sé qué me paso, enajenación mental momentánea. Ahhhhh, ya sé!. Ausencia de alcohol. Eso debía ser.
Para quien quiera saberlo, la última reina de Egipto fue Cleopatra VII (la Cleo de Marco Antonio), fin de la dinastía Ptolemaica y de todas las demás. A partir de entonces, Egipo pasó a estar en manos de extranjeros (romanos, turcos, franceses, ingleses...)

jueves, 13 de diciembre de 2012

 ¿Que hay que madrugar? Horror!. Pero en realidad, no nos importa. ¡Qué sorpresa! Vamos a ver amanecer Luxor desde un globo.
 Impresionantes vistas hacia las excavaciones. Durante toda la mañana realizamos más visitas, pero servidora, se quedó sin batería.
Por comentaros un poco, entre otras cosas visitamos un templo construido por la reina Hap-set-sup (no se escribe así, pero se pronuncia).
En Egipo, la corona la heredaba siempre el hijo de la reina (primera esposa), que era la que tenía siempre el linaje faraónico. Si no había hijo de la reina, el hijo de otra esposa debía casarse con la hija de la reina para poder ser legitimado (matrimonio entre hermanos).
Hap-set-sup era hija de la reina, pero no podía reinar por ser mujer, así que se casó con su hermano pequeño. Éste murió y tuvo que volver a casarse con otro hemano pequeño (muy pequeño). Ella ejercía de regente, hasta que decidió que ella debía ser la reina por derecho propio.
Para gobernar tenía que transformarse en hombre, así que siempre se la representaba como si fuera un hombre. Además, ella también usó el truco de: ¡eh! Que a mi madre se la tiró un dios. De ese modo, pudo gobernar a pesar de ser mujer. ¡Con dos ovarios!